Historia :: La Batalla de Qadesh


Hacia el año 1274 A.C., en el quinto año de su reinado, Ramsés II libró esta batalla contra la coalición hitita liderada por Muwatallis. Me gusta este episodio porque es el primer relato de la táctica militar de la historia documentado, aunque sólo por una de las partes, el "presunto vencedor".

No pretendo hacer una extensiva descripción de los hechos y circunstancias (para ello están los enlaces del pie de la página), sino exponer los hechos que me han llamado la atención de lo que he leído.

Dos siglos antes, faraones como Tutmosis III habían extendido el poder egipcio hasta los ríos Orontes y Eúfrates, incluyendo las ciudades de Meggido, Qadesh y Karkemish. Posteriormente, gracias a faraones como Akhenaton, que descuidaron la política exterior, los hititas provenientes de Anatolia fueron anexionándose ciudades sirias sometidas a Egipto como las antes mencionadas.

Se trata de una batalla encuadrada en la Edad del Bronce, y una de las primeras en las que se tiene constancia del uso del caballo como elemento fundamental del ejército. En concreto se utilizaba el carro egipcio. Habitualmente se enganchaban dos caballos e iba montado por dos hombres, el auriga, que sujeta las riendas y el arquero. El auriga porta también un escudo, para proteger al arquero en la batalla, mientras éste se enrollaba las riendas en la cintura para disparar sin desequilibrarse.

El carro era extremadamente ligero, de apenas 35 kg y podía correr a 38 km por hora. Era una maravilla de ingeniería de la época y se usaban en misiones de patrulla, incursiones rápidas y persecución. En el campo de batalla abrían fuego desde el frente, atacaban al enemigo por los flancos o la retaguardia y cargaban entre las filas de los adversarios en desbandada. La ciudad de Qadesh dominaba el extremo norte del valle de la Bekaa y hacia esta ciudad se dirigió Ramsés con su ejercito formado en 4 divisiones, bautizadas con nombre de dioses egipcios (Amón, Ra, Ptah y Sutekh) compuestas por carros, arqueros a pie y lanceros.

El escenario se presenta con Ramsés , creyendo que los hititas estaban lejos, acampando con una sola división (Amón) al norte de Qadesh. Entonces Muwatallis envió 2500 carros a través del río Orontes para sorprender a la división Ra, que se encontraba en orden de marcha hacia el campamento egipcio y fue derrotada.

A continuación todo el ejército hitita atacó el campamento egipcio. La división de Amón se encontraba al borde de la derrota cuando llegaron de Amurru los Ne'arin (Naharina), "jóvenes". Entretanto Ramsés hizo una maniobra desesperada, lanzando ataques fulgurantes a la vez que los Ne'arim ponían en fuga a los desordenados hititas. Muwatallis mandó 1000 carros al rescate, pero entre Ramsés, los Ne'arim y la llegada de la división Ptah también fueron derrotados, con muchas bajas.

El rey hitita no puso nunca en juego a sus fuerzas de infantería. Así, tras esta batalla, fue Ramsés quien se retiró, mientras Muwatallis siguió hacia el sur, llegando hasta Damasco. Después de años de hostilidades intermitentes, ambas potencias firmaron una paz que dejó Qadesh como posesión hitita.

Podría entenderse que la batalla acabó en tablas, sin embargo, Ramsés II, con su extraordinario aparato de propaganda logró hacer pasar este episodio como una gran victoria, y así lo hizo destacar en sitios como el Gran templo Nubio de Abu Simbel, la sala hipóstila del templo de Amón en Karnak, el poema de Pentaur o en los relieves del Ramesseum (templo funerario de Ramsés II).

Así fue la mayor batalla de la edad de oro de la guerra con carros. Con el colapso de las civilizaciones de la Edad del Bronce en el Próximo Oriente hacia el año 1200 AC, las costosas fuerzas de carros, sostenidas por palacio, empezaron a dejar paso a una nueva forma de unidad montada, la caballería. Este proceso, sin embargo, tardará todavía varios siglos y necesitará de varias innovaciones (silla de montar, estribos, ...) para que la caballería sea un arma de guerra efectiva.